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Coletivo de anarquistas de Curitiba que defendem o anarquismo especifista.

El Terrorismo de Estado en Curitiba (Paraná, Brasil)- 07/12/2018

El último día 07 de diciembre de 2018 será recordado como uno de los días más tristes y revoltosos en la historia de la ciudad de Curitiba  y de la lucha por vivienda en Brasil.

La ocupación urbana llamada 29 de marzo fue completamente destruida debido a un incendio, que según el relato de los habitantes, fue causado por la Policía Militar del estado de Paraná. Además del fuego extendido, ocurrieron al menos dos ejecuciones en el lugar, varios desaparecidos y un número aún desconocido de muertos.

Lucha por Vivienda en la Región- Ocupaciones Urbanas Recientes en la Ciudad Industrial de Curitiba (CIC)

La región que fue golpeada por el incendio es un lugar de mucha lucha por vivienda y vida digna en la ciudad. En un área de la Ciudad Industrial de Curitiba (CIC), barrio de la capital paranaense, se ubican cuatro ocupaciones recientes, donde, sumadas, albergan a más de mil familias.

Las ocupaciones de Nueva primavera (ocupada en 2012), el 29 de marzo (ocupada en 2015), Tiradentes (ocupada en 2015) y Doña Cida (ocupada en 2016) fueron organizadas por el Movimiento Popular por Vivienda (MPM) / Movimiento de los Trabajadores Sin Techo Paraná (MTST).

A lo largo de estos años se realizaron diversas manifestaciones callejeras, reuniones con el Poder Público, actividades y saraus. Desde entonces, el Ayuntamiento Municipal de Curitiba y la Compañía de Vivienda Popular de Curitiba (COHAB-CT) nunca dieron respuesta a la altura de las reivindicaciones del pueblo.

En este fatídico día 07 de diciembre, una de estas comunidades, el 29 de marzo, fue completamente devastada. Más de 300 familias perdieron sus casas, animales domésticos, muebles, alimentos, ropa y pertenencias.

De entre esas familias, extendemos gran solidaridad a las familias haitianas, que además de sufrir con la dificultad básica de comunicación por cuenta de su idioma de origen, han sufrido intensamente con el racismo y la xenofobia en Brasil. No es raro que esas personas, aunque cualificadas, sólo puedan insertarse en el mercado de trabajo en oficios desgastantes, recibiendo salarios de miseria, no teniendo vivienda digna y condiciones de vida adecuadas.

Terrorismo de Estado en la Comunidad 29 de Marzo

Los residentes cuentan que un policía militar había sido muerto por la región y que la policía desconfiaba que el responsable sería un residente de la comunidad. A partir de esa sospechosa, la Policía Militar de Paraná declaró guerra a todas las comunidades alrededor, en especial a 29 de marzo.

Durante el día y la noche del 7 de diciembre, policías militares, sin identificación y con los rostros cubiertos, mataron e invadieron las casas de la aldea buscando informaciones sobre el paradero del sospechoso. Los relatos de muchos residentes afirman que los policías torturaron, golpearon a hombres, mujeres y niños, utilizando bolsas, cuchillos y armas. Además, de las personas que murieron, hubo muchos disparos en contra de los residentes.

Fue alrededor de las diez de la noche que el fuego fue atado en algunas casas de la Comunidad el 29 de marzo. Luego el fuego se extendió y se apoderó de todo. El Cuerpo de Bomberos de Paraná tardó alrededor de una hora para llegar al lugar y la Policía Militar intentó dificultar su acción, de modo que los cientos de casas de la comunidad acabaron siendo totalmente destruidas.

Relatos en: “O Horror que a Polícia causou em Curitiba

Cientos de familias perdieron todo lo que tenían. Numerosos perros murieron carbonizados. Muchas personas desaparecidas. Posiblemente otras muertes serán confirmadas.

Caracterizamos el actual momento de la coyuntura, se trata de un “Estado Policial de Ajuste”, marcado por una agenda agresiva contra el pueblo, que muestra el lado más salvaje del sistema capitalista. Cayeron las máscaras y mediaciones que marcaron el período reciente de nuestra historia. Siempre hemos sabido, sin embargo, que detrás de las apariciones, gran parte de la población brasileña vive bajo un “Estado de Excepción”, conviviendo con la barbarie gestada dentro de la farsa llamada “Estado Democrático de Derecho”.

Para el pueblo pobre, negro, morador de las periferias, la cara del Estado siempre fue la de la brutalidad. Los derechos básicos (salud, educación, empleo, saneamiento básico, vivienda) son muy restringidos, cuando no están completamente ausentes. Por otro lado, la represión policial se hace muy presente en el cotidiano de los moradores, que desde muy temprano conviven con las formas institucionalizadas del racismo y de la criminalización de la pobreza, las cuales constituyen la base de la formación ideológica y de actuación de las policías brasileñas.

En el caso de los ataques sufridos por las familias de la Comunidad 29 de marzo y de las demás ocupaciones de la región, tales elementos son bastante nítidos. A los ojos de la Policía Militar, el pueblo que vive en las ocupaciones es un enemigo a ser exterminado.

Las demás caras del Estado, como el Poder Ejecutivo Municipal y Estadual y los órganos responsables de la investigación de este tipo de casos, demuestran ser cómplices de “juicios sumarios” como éste cuando se omiten. Así, trabajadoras y trabajadores, jóvenes, niños y ancianos, son condenados a muerte como “criminales”, sin ningún derecho de defensa.

Las Ruinas del Mito de la “Ciudad Modelo”

Fue en la década de los 70 que se inició un mito brasileño de que Curitiba sería una “ciudad modelo”, un ejemplo de urbanización, movilidad y calidad de vida.

Este mito fue construido con base no sólo en gran publicidad, sino también en la enorme exclusión de la población pobre, que fue siendo “jugada” a las regiones más distantes del centro y más carentes de servicios públicos.

Esta farsa de un supuesto “planeamiento democrático” no es una exclusividad de la ciudad de Curitiba, pero tiene en la capital paranaense uno de sus principales símbolos, repetido en discursos de gobernantes y burócratas.

En paralelo a la propagación de esa mentira, la ciudad guarda un historial de luchas y martirios de movimientos sociales y asociaciones de vecinos en la lucha por un terreno, por un hogar, por viviendas dignas. Estas luchas ocurrieron y ocurren en todas las regiones de la ciudad y tiene en las ocupaciones del CIC uno de sus mayores ejemplos.

Aprehensión, Solidaridad y Resistencia

Después del incendio del día 07 de diciembre, la Policía Militar, según la descripción y fotografías hechas por moradores, se mantuvo en el lugar y disparó con sus armas letales varias veces. Los residentes de la región tienen mucho miedo de más “intentos de venganza” y que el horror de aquella noche vuelva a ocurrir.

A pesar de todo, İ la lucha por la vivienda y la vida digna continúa! Numerosas comunidades, movimientos sociales y otras organizaciones recaudaron donaciones de ropa, agua, comida, muebles y llevaron a la comunidad. Moradores y moradores se turnan en la organización de las donaciones, en la acogida de las personas y en la reorganización de la vida en la comunidad, dando gran ejemplo de resistencia y solidaridad. Así las comunidades se unen cada vez más.

Sabemos que sólo el pueblo organizado es capaz de avanzar en la lucha por condiciones dignas de vida y para la construcción de una sociedad justa, fraterna e igualitaria. Un mundo donde todos tienen un hogar y donde las amenazas y violencias del Estado son cosas de un pasado lejano.

¡Ni olvidar, ni perdonar!

¡Toda solidaridad a las familias!

¡Contra la criminalización de la pobreza!

Luchar! ¡Crear Poder Popular!

¡Por el fin de toda policía!

¡Casa digna ya!

State Terrorism in Curitiba – December 7th, 2018

The day December 7th, 2018 will be remembered as one of the most sad and outrageous days in the history and in the struggle for housing in Brazil.

The “29 de Março” (in translation: March 29th) urban occupation was completely destroyed due to a fire, which according to the residents’ report, was caused by the Military Police of Paraná state. Besides the fire that spread, at least two executions in the place occurred, several people went missing and a still unknown number of dead.

Struggle for Housing in the Region – Recent urban occupations at the Cidade Industrial de Curitiba (CIC – Industrial City of Curitiba)

The region that was hit by the fire is a place of much struggle and worthy life in the city. In an area of the Industrial City of Curitiba (CIC), a neighborhood of the paranaense1 capital, are located four recent occupations, where, added up, shelter more than a thousand families.

The Nova Primavera (New Spring – occupied in 2012), March 29th (occupied in 2015), Tiradentes (occupied in 2015) and Dona Cida (occupied in 2016) occupations were organized by the Movimento Popular por Moradia (MPM – Popular Movement for Housing) / Movimento dos Trabalhadores Sem Teto do Paraná (MTST – Homeless Workers’ Movement of Paraná).

Over the years several street demonstrations were made, meetings with the Public Power, activities and soirées. Since then, the Prefeitura Municipal de Curitiba (Municipal City Hall of Curitiba) and the Companhia de Habitação Popular de Curitiba (Popular Housing Company of Curitiba – COHAB-CT) have never given an answer at the stature of the people’s demands.

In this grim December 7th day, one of these communities, the March 29th, was completely devastated. More than 300 families lost their homes, pets, furniture, food, clothes and belongings.

Among these families, we extend a great solidarity to the haitian families, who besides suffering with the basic difficulty of communication because of thei mother tongue, have been intensely suffering from racism and xenophobia in Brazil. It isn’t uncommon that these people, even the qualified ones, are only able to enter the labour market in off-putting professions, receiving misery wages, not having worthy housing and adequate life conditions.

State Terrorism in the March 29th Community

The inhabitants tell that a military police officer had been killed around the region and that the police suspected that the responsible would be a community resident. Stemming from such suspicion, the Military Police of Paraná declared war on all the surrounding communities, especially on March 29th.

During the day and the night of December 7th, military police officers, without identification and with their faces covered, broke down and invaded the houses of the shantytown search for information on the whereabouts of the suspect. Reports from many inhabitants state that the police officers tortured, assaulted and beat up men, women and children, using sacks, knives and weapons. Besides, people were killed and many gunshots were fired agains the inhabitants.

It was around 10 P.M. that the fire was set on some houses of the March 29th Community. The fire quickly spread and dominated everything. The Fire Brigade of Paraná took around one hour to get to the place and the Military Police tried to make its action more difficult, in such a way that hundreds of the community’s houses ended up being totally destroyed. Reports and details in: “O Horror que a Polícia causou em Curitiba” (“The Horror that the Police caused in Curitiba”)

Hundreds of families lost everything they had. Several dogs died charred. Many people disappeared. Possibly other deaths will be confirmed.

The Police State of Adjustment and the criminalization of poverty

We characterize the current moment of the brazilian scenario as being a “Police State of Adjustment”, marked by an aggressive agenda agains the people, that explicits the most savage face of the capitalist system. The masks and the mediation that marked the recent period of our history have fallen. We have always known, however, that behind the appearances, a major part of the brazilian population lives under a “State of Exception”, living together with the barbarism conceived inside the farse called “Democratic State of Law”.

For the poor, black, slum-inhabitant people, the face of the State has always been one of brutality. The basic rights (health, education, employment, basic sanitation, housing) are very restricted, not to mention when they aren’t completely absent. On the other side, the police repression shows itself as being very present in the residents’ everyday life, who since very early live together with the institutionalized forms of racism and criminalization of poverty, which make up the basis of the ideological formation and performance of the brazilian police institutions. In the situation of the attacks suffered by the March 29th Community’s and the rest of the region’s occupations’ families, such elements were very clear. In the eyes of the Military Police, the people who lives in the occupations is an enemy to be exterminated.

The other faces of the State, such as the Municipal’s and State’s Executive Powers and the bodies responsible for the investigation of this type of case, demonstrate to be accessories of “summary judgements” like this when they overlook it. This, working women and men, young and elderly people, are condemned to death as “criminals”, without any right for a defence.

The ruins of the “model city” myth

It was in the 1970s that a brazilian myth was initiated according to which Curitiba would be a “model city”, and example of urbanization, mobility and life quality.

This myth was built based not only in a big advertisement, but also in the enormous exclusion of the poor population, that was being “thrown” to the regions farthest from the city’s downtown and deprived of public services.

This supposedly “democratic planning” farse is not exclusive to the city of Curitiba, but has in the paranaense capital one of its main symbols, repeated in rulers’ and bureaucrats’ speeches.

In parallel with the propagation of this lie, the city stores a history of struggles and martyrdoms of social movements and associations of residents struggling for a piece of land, for a home, for decent housing. These struggles occurred and occur in all of the city’s regions and has in the CIC occupations one of its greatest examples.

Aprehension, Solidarity and Resistance

After the December 7th fire, the Military Police, according the the description and photographies made by residents, maintained itself in the location and fired with its deadly guns several times. Residents of the region are very afraid of more “revenge attempts” and that the horror of that night happens once more.

Despite everything, the struggle for housing and decent life continue! Countless communities, social movements and other organizations have raised donations for clothes, food, water, furniture and took it to the community. Residents took turns in organizing the donations, taking care of the people and in reorganizing the community’s life, showing a great example of resistance and solidarity. Thus the communities unite more and more.

We know that only the organized people is able to advance in the struggle for decent life conditions and towards the construction of a fair, fraternal and egalitarian society. A world where everyone has a home and where the State’s threats and violence are things belonging to a distant past.

The struggle goes on!

Neither forgive, nor forget!

All the solidarity to the families!

Against the criminalization of poverty!

Struggle! Create People’s Power!

For the end of all police!

Decent housing now!

1Translator’s observation: “Paranaense” is an adjective used when talking about something or someone that is from the brazilian state of Paraná.

Terrorismo de Estado em Curitiba – 07/12/2018

O dia 07 de dezembro de 2018 será lembrado como um dos dias mais tristes e revoltantes da história de Curitiba e da luta por moradia no Brasil.

A ocupação urbana 29 de Março foi completamente destruída devido a um incêndio, que segundo o relato dos moradores, foi causado pela Polícia Militar do Paraná. Além do fogo alastrado, ocorreram, pelo menos, duas execuções no local, vários desaparecidos e um número ainda desconhecido de mortos.

Luta por Moradia na Região – Ocupações urbanas recentes na Cidade Industrial de Curitiba (CIC)

A região que foi atingida pelo incêndio é um local de muita luta por moradia e vida digna na cidade. Em uma área da Cidade Industrial de Curitiba (CIC), bairro da capital paranaense, estão localizadas quatro ocupações recentes, onde, somadas, abrigam mais de mil famílias.

As ocupações Nova Primavera (ocupada em 2012), 29 de Março (ocupada em 2015), Tiradentes (ocupada em 2015) e Dona Cida (ocupada em 2016) foram organizadas pelo Movimento Popular por Moradia (MPM)/Movimento dos Trabalhadores Sem Teto do Paraná (MTST).

Ao longo desses anos foram feitas diversas manifestações de rua, reuniões com o Poder Público, atividades e saraus. Desde então, a Prefeitura Municipal de Curitiba e a Companhia de Habitação Popular de Curitiba (COHAB-CT) nunca deram resposta à altura das reivindicações do povo.

Neste fatídico dia 07 de dezembro, uma destas comunidades, a 29 de Março, foi completamente devastada. Mais de 300 famílias perderam suas casas, animais de estimação, móveis, alimentos, roupas e pertences.

Dentre essas famílias, estendemos grande solidariedade às famílias haitianas, que além de sofrerem com a dificuldade básica de comunicação por conta de seu idioma de origem, têm sofrido intensamente com o racismo e a xenofobia no Brasil. Não é incomum que essas pessoas, ainda que qualificadas, só consigam se inserir no mercado de trabalho em ofícios desgastantes, recebendo salários de miséria, não tendo moradia digna e condições de vida adequadas.

Terrorismo de Estado na Comunidade 29 de Março

Os moradores contam que um policial militar havia sido morto pela região e que a polícia desconfiava que o responsável seria um morador da comunidade. A partir de tal suspeita, a Polícia Militar do Paraná declarou guerra à todas as comunidades ao redor, em especial à 29 de Março.

Durante o dia e noite de 07 de dezembro, policiais militares, sem identificação e com os rostos cobertos, arrombaram e invadiram as casas da vila buscando informações sobre o paradeiro do suspeito. Relatos de muitos moradores afirmam que os policiais torturaram, agrediram e espancaram homens, mulheres e crianças, utilizando sacolas, facas e armas. Além disso, pessoas foram mortas e muitos tiros foram desferidos contra moradores.

Foi por volta das dez horas da noite que o fogo foi ateado em algumas casas da Comunidade 29 de Março. Logo o fogo se alastrou e tomou conta de tudo. O Corpo de Bombeiros do Paraná demorou por volta de uma hora para chegar ao local e a Polícia Militar tentou dificultar sua ação, de modo que as centenas de casas da comunidade acabaram por ser totalmente destruídas.

Relatos e detalhes em: “O Horror que a Polícia causou em Curitiba

Centenas de famílias perderam tudo o que tinham. Inúmeros cães morreram carbonizados. Muitas pessoas desaparecidas. Possivelmente outras mortes serão confirmadas.

O Estado Policial de Ajuste e a criminalização da pobreza

Caracterizamos o atual momento da conjuntura brasileira como sendo de um “Estado Policial de Ajuste“, marcado por uma agenda agressiva contra o povo, que escancara o lado mais selvagem do sistema capitalista. Caíram as máscaras e mediações que marcaram período recente de nossa história. Sempre soubemos, no entanto, que por trás das aparências, grande parte da população brasileira vive sob um “Estado de Exceção”, convivendo com a barbárie gestada dentro da farsa chamada “Estado Democrático de Direito”.

Para o povo pobre, negro, morador das periferias, a face do Estado sempre foi a da brutalidade. Os direitos básicos (saúde, educação, emprego, saneamento básico, moradia) são muito restritos, quando não estão completamente ausentes. Por outro lado, a repressão policial se faz muito presente no cotidiano dos moradores, que desde muito cedo convivem com as formas institucionalizadas do racismo e da criminalização da pobreza, as quais constituem a base da formação ideológica e de atuação das polícias brasileiras.

No caso dos ataques sofridos pelas famílias da Comunidade 29 de Março e das demais ocupações da região, tais elementos são bastante nítidos. Aos olhos da Polícia Militar, o povo que mora nas ocupações é um inimigo a ser exterminado.

As demais faces do Estado, como o Poder Executivo Municipal e Estadual e os órgãos responsáveis pela investigação deste tipo de caso, demonstram ser cúmplices de “julgamentos sumários” como este quando se omitem. Assim, trabalhadoras e trabalhadores, jovens, crianças e idosos, são condenados à morte como “criminosos”, sem qualquer direito de defesa.

As ruínas do mito da “cidade modelo”

Foi na década de 1970 que se iniciou um mito brasileiro de que Curitiba seria uma “cidade modelo”, um exemplo de urbanização, mobilidade e qualidade de vida.

Esse mito foi construído com base não apenas em grande publicidade, como também na enorme exclusão da população pobre, que foi sendo “jogada” para as regiões mais distantes do centro e mais carentes de serviços públicos.

Essa farsa de um suposto “planejamento democrático” não é uma exclusividade da cidade de Curitiba, mas tem na capital paranaense um de seus principais símbolos, repetido em discursos de governantes e burocratas.

Em paralelo à propagação dessa mentira, a cidade guarda um histórico de lutas e martírios de movimentos sociais e associações de moradores na luta por um terreno, por um lar, por moradias dignas. Essas lutas ocorreram e ocorrem em todas as regiões da cidade e tem nas ocupações do CIC um de seus maiores exemplos.

Apreensão, Solidariedade e Resistência

Após o incêndio do dia 07 de dezembro, a Polícia Militar, segundo a descrição e fotografias feitas por moradores, manteve-se no local e disparou com suas armas letais diversas vezes. Moradores da região estão com muito medo de mais “tentativas de vingança” e que o horror daquela noite volte a ocorrer.

Apesar de tudo, a luta por moradia e vida digna continua! Inúmeras comunidades, movimentos sociais e outras organizações arrecadaram doações de roupas, água, comida, móveis e levaram à comunidade. Moradoras e moradores se revezam na organização das doações, no acolhimento das pessoas e na reorganização da vida na comunidade, dando grande exemplo de resistência e solidariedade. Assim as comunidades se unem cada vez mais.

Sabemos que só o povo organizado é capaz de avançar na luta por condições dignas de vida e para a construção de uma sociedade justa, fraterna e igualitária. Um mundo onde todos tenham um lar e onde as ameaças e violências do Estado sejam coisas de um passado distante.

A luta continua!

Nem esquecer, nem perdoar!

Toda solidariedade às famílias!

Contra a criminalização da pobreza!

Lutar! Criar Poder Popular!

Pelo fim de toda polícia!

Moradia digna já!

 

[CAB] MULHERES CONTRA A VIOLÊNCIA PATRIARCAL, O ESTADO POLICIAL E O ASCENSO FASCISTA NO BRASIL E NO MUNDO

“Se me matam, levantarei os braços do túmulo e serei mais forte”
Minerva Mirabal

Neste 25 de novembro, dia internacional de combate à violência contra a mulher, nós, mulheres anarquistas das organizações que constroem a Coordenação Anarquista Brasileira, propomos uma reflexão sobre o significado da data e convidamos todas e todos a somarem-se na luta contra as violências machistas e patriarcais.

Esta data foi instituída em homenagem às irmãs Minerva, Patrícia e Maria Teresa Mirabal, assassinadas em 25 de novembro de 1960 pela polícia secreta durante o regime do ditador Leônidas Trujillo. As Mariposas, como eram conhecidas, tinham uma trajetória de militância e resistência contra o regime autoritário. Tiveram seu veículo interceptado, sendo assassinadas e jogadas em um barranco, afim de fazer parecer que haviam sofrido um acidente. Desde 1981 este dia tornou-se marca da luta das mulheres latino-americanas contra as violências que nos acometem.
A desigualdade de gênero é um fato construído historicamente, presente na maioria das sociedades humanas e nenhuma nação do mundo concede às mulheres os mesmos direitos dos homens. A violência contra as mulheres é uma das mais graves violações de direitos humanos, mantida através de mecanismos subjetivos, materiais e simbólicos que a naturaliza e justifica sob múltiplas formas. Sendo assim, a desigualdade de gênero é um dos elementos mais fortes e antigos de dominação que estrutura a ordem hierárquica de nossas sociedades.

Quando falamos sobre violência contra a mulher, queremos reforçar que ela diz respeito a um conjunto de praticas inseridas em nosso cotidiano. Desde a exploração física de nossas forças produtivas e reprodutivas, sobre formas como o estupro (presente na prostituição, pornografia, pedofilia e etc.), a retirada do controle de nossa própria natalidade (aborto criminalizado e ilegal, falta de políticas públicas de saúde – da mulher, dominação dos conjugues, etc.), trabalho domestico não remunerado ou em condições precárias, assédios morais/sexuais no espaço de trabalho e/ou estudo, privação do acesso a educação e ao patrimônio, além de torturas psicológicas e/ou física. Ou seja, tudo aquilo que nos impede de sermos vistas, compreendidas, respeitadas e aceitas como seres humanos. Em muitas partes do mundo, desde a antiguidade, mulheres são excluídas do status de pessoas com direito à dignidade. Atualmente, nas sociedades capitalistas, patriarcais, racistas e classistas que se espalham pelo globo, essas formas de violências são mantidas, atualizadas e acobertadas por leis injustas, impostas por governos conservadores e neoliberais – a exemplo dos crimes chamados de “passionais”, que nada mais são do que Feminicídios.

O patriarcado funda um código social de honra que é masculino e se dá por meio do controle das mulheres e da disputa com outros homens. Esse código é construído, sobretudo, com base em uma sexualidade ativa (fálica) imposta a uma suposta passividade da mulher, esse jogo binário legitima os padrões de masculinidades tóxicas e violentas. É a imposição do sujeito sobre o objeto – a mulher. A lógica masculinizante nos impõe certos papéis que devem ser socialmente interpretados, em que qualquer desvio está sob pena de punição. Nessa lógica, os homens exercem uma violência disciplinar sobre as mulheres. Assim, ao autor da violência nunca é atribuída a responsabilidade: “Ele bateu porque ela provocou, estuprou por causa da roupa, porque ela saiu na rua na hora errada.” ,”Estuprou para ela aprender a ser mulher”. Porque nós, mulheres, não exercemos o papel moralizante que os homens pensam que lhes cabe nos impor.

O estupro, autorizado pelo erotismo agressivo do masculino ocidental, é uma forma perfeita de assassinar a(s)identidade(s) do feminino. Não à toa é pensado e utilizado como arma de guerra há séculos. E atualmente continua sendo estratégia corretiva e coercitiva no cotidiano de guerra que é existir enquanto mulheres, racializadas, lésbicas, pobres e em tantos outros lugares de vulnerabilidade. Quando no final do ano de 2017 aqueles 18 homens de uma Comissão especial da Câmara dos Deputados aprovaram o texto da PEC 181/2015 (que impede a interrupção da gravidez inclusive em casos de estupro ou risco de morte para a mãe), celebraram a manobra que realizaram, celebraram mais uma forma de matar o feminino. Se sentem no direito de decidir sobre nossos corpos, e nos negar nossa autonomia, nossa liberdade de escolha sobre nossos próprios órgãos. Religião, estado e família tentam arrancar a agência de inserção nas relações sociais e nos tornar meramente corpos à disposição. O que acontece é a tentativa de uma demonstração de superioridade de forças (física e política), com o intuito de nos submeter. Não podemos deixar de mencionar também que as mulheres que mais sofrem com a criminalização do aborto, são as mulheres pobres, negras e periféricas, que se vêm negadas de acesso a políticas públicas de saúde, prevenção e subsistência.

No caso da América Latina, assim como em outras sociedades estruturadas pelo marco inicial do estupro colonial de mulheres nativas e trazidas pela diáspora e do racismo criado por um regime de escravidão que fundamenta o capitalismo global, nós mulheres, sobretudo negras, indígenas, nordestinas e periféricas, enfrentamos uma verdadeira guerra para sobreviver. Esse ciclo iniciado na exploração colonial mostra que as consequências dessa violação foram e continuam sendo a concepção de nova\os sujeita\os possíveis de serem escravizada\os e submetida\os. Quando os homens e o Estado (como uma extensão ampla do poder patriarcal) interferem na autogestão dos nossos corpos, estão controlando mão-de-obra para a exploração capitalista. Seja nas questões de controle demográfico e aborto, seja na exploração do trabalho doméstico e de cuidado, não remunerados.

As violências nos atingem no espaço doméstico, no trabalho, na rua, na escola, na militância e em tantos outros ambientes e situações. Enfrentamos violações e assédio sexual por parte de conhecidos, desconhecidos, por parte dos Estados. Nossos direitos não são respeitados e nós acompanhamos cada vez mais a retiradas dos mesmos, conquistados por tantos anos de suor e sangue.Em muitos locais ainda não temos acesso à educação, à saúde, à moradia digna, a água, a luz, trabalhamos mais e recebemos menos, nos tornamos mães cada vez mais cedo e quase sempre assumimos uma criança sozinhas (pelo abandono dos companheiros muitas vezes até antes da criança nascer), enfrentamos a violência e o assassinato dos nossos filhos e filhas nas periferias, somos chefes de família e perdemos o sono para plantar, colher e colocar comida na mesa, não conseguimos creches para nossos crianças, somos ridicularizadas e desrespeitadas todo tempo, tratadas como objetos na maioria das propagandas na TV, que sexualiza nossos corpos para vender mercadorias que nem sequer tem algo a ver conosco. Enfrentamos a violência da pobreza que nos mata de fome, da miséria que nos desumaniza, do estado que toma nossos territórios, casas, pertences, e destrói nossos recursos naturais, morremos em abortos inseguros, morremos assassinadas por sermos mulheres: 13 vezes por dia no Brasil (dado de registro desde 2013). Sem falar dos crimes de ódio cometidos contra mulheres trans e travestis no país que mais mata LGBT,s no mundo, e que vem crescendo cada vez mais com a onda conservadora e neopentecostal hoje ativa no Brasil.

No marco dessa conjuntura de reconfiguração do capitalismo financeiro, ajuste fiscal e estados policiais, a farsa da democracia burguesa vai representar cada vez mais um inimigo violento aos nossos direitos. Nossos corpos sempre foram territórios de disputas, negociações e butim de guerras. Muitos são os exemplos de como a violência ceifa a vida das nossas. Não esquecemos do corpo de Claudia Silva Ferreira, mulher preta, periférica e mãe, arrastada pela policia no asfalto por 350 metros. Não esquecemos de Luana Barbosa Santos, mulher preta, periférica, lésbica e mãe, espancada e morta pela policia principalmente por não performar feminilidade. Não esquecemos Marielle Franco , mulher preta, lésbica, liderança, vitima de um assassinato escancaradamente politico. Não esquecemos da travesti morta a facadas por quatro homens que gritavam por ‘Bolsonaro’, que assim como tantas outras travestis e transsexuais não tem nem nome nas reportagens. Não esquecemos de tantas mulheres indígenas, expulsas de suas terras e mortas, por violências que são físicas, psicológicas e espirituais.

A eleição de Jair Bolsonaro é mais um acontecimento dentro do fenômeno de organização de uma extrema direita, de uma retomada neoliberal e facista que representa, no Brasil, na America Latina e no mundo a atualização e o aprimoramento da violência organizada dentro e fora dos marcos institucionais. Tendo nós, mulheres, como um dos principais alvos. Temos contra nós ataques de setores conservadores, dos senados e congressos, de grupos religiosos, de homens do nossos círculos da vida íntima, pública e política. A engrenagem simbólica do patriarcado controla os corpos (e sua relação com os direitos sexuais e reprodutivos) através do Estado, que, por sua vez, é controlado pelo capital. Nossa luta é, portanto, fundamentalmente antisexista, antirracista, anticapitalista e antiestatal . O Estado patriarcal é nosso inimigo, ele é a já mencionada violência disciplinar também no âmbito público da violência política.

É necessário envolver toda a sociedade na superação dessa cultura violenta. É preciso reconhecer e dar atenção para as formas institucionais de violência perpetradas pelo Estado. Temos todos os motivos para seguir lutando. Enquanto escrevemos, chegam notícias de mais e mais mulheres assassinadas por serem mulheres. Por isso nós, anarquistas, acreditamos que o combate a esses mecanismos, de dominação e extermínio das nossas existências, devem ser construídos através de lutas, organizadas e engajadas na transformação social. Pelo reconhecimento politico, econômico e moral de nossa humanidade, pelo fim da mercantilização de nossos corpos e forças, pelo fim das humilhações e violações simbólicas. Sem nunca perder de vista quão intimamente ligadas são nossas batalhas. Construir um povo forte é construir mulheres fortes!

Por todas as que não estão. Em memória de todas as lutadoras. Pelas debaixo, com as debaixo, seguimos sendo e construindo resistência.

[Curitiba] – 8º Encontro do CEL- Especifismo

 Especifismo: Organização Política Anarquista na América do Sul

O CEL é um dos grupos de estudos articulados pelo Coletivo Anarquista Luta de Classe (CALC) no estado do Paraná. Em 2018, em virtude de outras atividades militantes, não tivemos os oito encontros habituais, mas estamos retornando nesse mês de novembro para nosso último encontro do ano!

Quando: dia 27 de novembro, terça-feira.
Onde: PRÉDIO HISTÓRICO DA UFPR, SALA 205 DE PSICOLOGIA.

O Especifismo: a Organização Política Anarquista na América do Sul

Buscaremos a compreensão desta expressão política própria dos anarquistas na América do Sul, que representa grande parte do esforço político organizativo anarquista no presente, do qual o CALC se filia.

– A organização política anarquista – Federação Anarquista Uruguaia (FAU)

– O que é o especifismo e como ele se desenvolveu nos primeiros tempos da Federação Anarquista Uruguaia (FAU)? – Juan Carlos Mechoso, militante fundador da FAU, Trechos da entrevista A Estratégia do Especifismo.

– Especifismo – Verbete do “Dicionário da Anarkia”.

– Especifismo organização anarquista – Federação Anarquista do Rio de Janeiro (FARJ)

– Elementos para uma reconstituição histórica de nossa corrente – Organização Anarquista Socialismo Libertário (OASL) / Federação Anarquista do Rio de Janeiro (FARJ)

Baixe aqui: https://coletivoanarquistalutadeclasse.files.wordpress.com/…

Para mais informações sobre os textos e temas que discutimos durante o ano, visite: https://anarquismopr.org/grupos-de-estudos-libertarios/

Venha participar!

[CAB] Contra o Genocídio do Povo Negro! Destruir a Supremacia Branca!

Nesse 20 de novembro, é importante lembrarmos alguns dados sobre o Brasil que comprovam que a luta anticapitalista precisa, necessariamente, de um viés antirracista. Atualmente no Brasil, cerca de 55% da população se declara como Negra. Segundo dados de 2015, 76% das pessoas empobrecidas eram Negras, ou seja, classe social no Brasil tem cor. A sociedade Brasileira é fruto de séculos de políticas públicas supremacistas: da escravidão e da proibição de ex-escravizados de terem acesso à terra até políticas de embranquecimento da população, passando pela criminalização histórica da cultura Africana que perdura até hoje.

Ainda hoje, o terrorismo do Estado afeta, principalmente, o povo Negro. A militarização de territórios de maioria Negra (71 de cada 100 pessoas assassinadas são Negras) e as políticas de encarceramento em massa (64% das pessoas encarceradas são Negras) são alguns exemplos. Também é o caso da Reforma da Previdência que querem aprovar. Segundo dados de 2010, a expectativa de vida média no Brasil é de 72 anos, mas se fizermos um corte racial, os números são: homem branco 69 anos, mulheres brancas 71 anos, homens negros 62 anos e mulheres negras 66 anos. Se considerarmos a idade mínima de 65 anos para se aposentar do projeto de reforma, o povo Negro que vai morrer trabalhando.

Enquanto anarquistas da Coordenação Anarquista Brasileira, devemos fundamentar uma crítica racial ao Estado e ao capital. O anarquismo não tem outra chance a não ser descolonizar-se para enfrentar as lutas e construir uma alternativa real junto ao povo Preto. O Estado Nação e o capitalismo não se dissociam e através deles não é possível a verdadeira transformação social. Devemos destruí-los sobre todos os eixos de dominação imposta.

Contra o Genocídio do Povo Negro!
Destruir a supremacia branca!

Poder Judiciário, Prisão e Encarceramento em Massa

Texto retirado do jornal NO BATENTE #8

O Estado, grande instrumento de dominação da classe dominante é, e sempre será, inimigo das pessoas oprimidas. Atualmente, um de seus poderes, o Judiciário, tem tido grande destaque no Brasil e sido visto por muitos como “salvador”. Analisando brevemente as duras consequências da atuação seletiva e cruel de tal (in)Justiça no âmbito do Direito Penal, envolvendo fortemente o papel das polícias, pretendemos dar destaque para pontos fundamentais que demonstram a necessidade de se romper radicalmente com a atual lógica de dominação.

O Poder Judiciário em destaque

Seja no jornal da noite, correntes do whatsapp ou em conversas no bairro, o Judiciário está em alta. Juízes e ministros passaram a ser conhecidos nacionalmente, ocupando notícias e interferindo abertamente em decisões “que não seriam deles”. Esse protagonismo, muito por conta de operações como a Lava Jato, deixa claro que os interesses desse setor da classe dominante não são neutros e vão no sentido de defender os privilégios dos poderosos (como eles mesmo o são), atuando com seletividade escancarada, defendendo os grupos políticos de sua preferência e representando interesses imperialistas. Para o povo pobre e negro, no campo e nas periferias, isso não é nenhuma novidade: o “Estado de Exceção” é a regra para a maioria da população. Os programas de televisão que mantém sua audiência às custas das desgraças e do extermínio de nosso povo são exemplos disso, naturalizando os assassinatos e o encarceramento em massa.

Encarceramento em massa

O Brasil possui a terceira maior população prisional do mundo, com mais de 726 mil pessoas presas. Do total de presos e presas, cerca de 40% ainda não foram julgadas e condenadas – ou seja, quase 300 mil pessoas estão presas sem julgamento, o que demonstra o descaso com esta população. São muitos os casos de pessoas inocentadas após terem passado meses, e até anos, encarceradas. As superlotadas prisões brasileiras são masmorras onde doenças como sarna e tuberculose são comuns. Nos presídios brasileiros, 64% das pessoas são negras e quase 100% não tiveram acesso ao Ensino Superior, de acordo com o Infopen. Isto se deve ao fato de que as polícias, os jornais e a (in)Justiça selecionam e desprezam estas pessoas, baseados em inúmeros preconceitos. O Estado, grande instrumento de dominação da classe dominante é, e sempre será, inimigo das pessoas oprimidas. Atualmente, um de seus poderes, o Judiciário, tem tido grande destaque no Brasil e sido visto por muitos como “salvador”. Analisando brevemente as duras consequências da atuação seletiva e cruel de tal (in)Justiça no âmbito do Direito Penal, envolvendo fortemente o papel das polícias, pretendemos dar destaque para pontos fundamentais que demonstram a necessidade de se romper radicalmente com a atual lógica de dominação. Poder Judiciário, Prisão e Encarceramento em Massa

Casos emblemáticos

Alguns casos tornam-se emblemáticos, como é o de Rafael Braga, que foi preso por portar um desinfetante Pinho Sol durante as manifestações de Junho de 2013. Mais recentemente, houve o caso da jovem Babiy Querino, dançarina negra que foi presa por acusação de roubo, mesmo estando em outra cidade, a trabalho, no dia da ocorrência. Casos recentes que escancaram o caráter racista da persecução penal.

Paraná

No Paraná, um terço dos prisioneiros (cerca de 15 mil pessoas) encontram-se na espera de um julgamento. A situação das carceragens não assegura condições básicas de saúde, sendo um ataque do Estado direcionado ao povo pobre e negro. A carceragem da delegacia de Piraquara, município da Grande Curitiba, foi considerada recentemente como um dos espaços mais desumanos já visitados por integrantes da Pastoral Carcerária. Em um vídeo, um dos prisioneiros destaca que: “Ato desumano, tem água escorrendo, não tem pátio, alimentação, visita, não temos nada. Desumano, superlotado. Colchão molhado, úmido, pessoas com bronquite, pneumonia. É um clamor para a sociedade que esqueceu que estamos jogados, sem ninguém por nós. Esperamos transferências para o sistema penitenciário, a Colônia (regime semiaberto), tornozeleira. A gente fez errado, sabe disso, tem que pagar, mas a lei diz que do melhor jeito, com luz, água, cama, pátio. Estamos no curral, calabouço, num amontoado de carne, nas trevas (…)”.

Prisão não é a solução!

É importante que todas e todos que lutam por uma sociedade mais justa, livre e igualitária se coloquem lado a lado na luta contra o encarceramento em massa, o genocídio do povo negro e a seletividade penal. A prisão é uma maneira de impor sofrimento, intencionalmente, com o objetivo de degradar outro ser humano. A pena de prisão reduz aquele ou aquela em escravo, sujeito à dominação de outrem. A prisão do século XXI é o navio negreiro do século XVIII. Toda a herança da escravização que a América Latina carrega faz com que determinados sujeitos (negros e pobres) sejam os alvos prioritários. Uma sociedade justa e igualitária se constrói na luta por educação, saúde, condições de trabalho, moradia e vida digna para as pessoas oprimidas. Certamente, em qualquer sociedade, existirão conflitos e, eventualmente, será necessário definir sanções para quem violar acordos coletivos. Entretanto, institucionalizar uma sanção que degrada e escraviza não servirá para recuperar ou educar quem cometeu uma infração. É dever dos movimentos sociais e organizações populares construírem outros modelos sancionatórios e isto é um processo lento, de décadas, mas deve se desenvolver desde já. Enquanto a prisão existir – quanto mais nesse modelo desumano ao máximo, a luta por condições dignas de vida para as pessoas encarceradas, contra a estigmatização de quem passou por este sistema, contra as absurdas prisões do povo negro e pobre, são algumas pautas fundamentais para os movimentos sociais , famílias de encarcerados, organizações políticas e para qualquer um que deseja um mundo mais justo.

[PONTA GROSSA] ANÁLISE DE CONJUNTURA: UMA PERSPECTIVA ANARQUISTA.

 

O QUE ESTÁ ACONTECENDO? ANÁLISE DE CONJUNTURA: UMA PERSPECTIVA ANARQUISTA.
Link: https://www.facebook.com/events/527332041062486/

O atual cenário político brasileiro exige muita lucidez na análise da nossa realidade. As eleições acabaram, e os questionamentos seguem com força total. Como entender o momento em que estamos? O que fazer frente ao cenário de autoritarismo, ataques as/aos de baixo e corte de direitos?

Convidamos todas e todos para participar dessa discussão!

QUANDO: 14 de novembro, quarta-feira, às 17 horas.
ONDE: UEPG Campus Central, pequeno auditório do Bloco A

[CAB] Nota sobre o atual cenário da luta de classes no Brasil

O atual cenário político brasileiro exige muita lucidez e frieza para o conjunto dos lutadores e das lutadoras populares e sua análise da realidade. Nós da Coordenação Anarquista Brasileira, modestamente, buscamos dar nossa contribuição a compreensão do convulsionado cenário político-social, cujo principal corte se encontra no golpe jurídico-parlamentar que derrubou Dilma Rousseff do governo. Vivemos recentemente o chamado esgotamento do pacto da Nova República de 1988. Tal pacto, mantinha a exclusão social dos/as de baixo, enquanto garantia direitos jurídicos mínimos, numa coalizão que envolveu políticos burgueses, o empresariado, os militares e parte dos setores reformistas da esquerda.

A construção do Estado brasileiro, no entanto, sempre esteve mais próxima dos interesses das potências imperialistas de turno do que da maioria da população. O estado penal para os pobres sempre foi a norma das instituições da democracia burguesa. Os governos do PT, desde Lula, incrementaram a máquina criminal da ordem pública com todo um aparato legislativo-judicial que reproduziram o super-encarceramento dos pobres e negros e a parafernália repressiva que ataca as lutas sociais. O pacto de conciliação de classes foi rompido e o colaboracionismo rasgado para dar lugar à agenda agressiva do capitalismo financeiro sobre os direitos sociais, as liberdades parciais e os bens públicos, que foram conquistas históricas do movimento popular.

 

O império mostra suas garras

Não podemos entender esse movimento que está acontecendo em nosso país fora da realidade geopolítica do nosso continente latino-americano. Precisamos calibrar nosso instrumental analítico e localizar um pouco melhor o Brasil como nação periférica dentro do sistema-mundo para entender o que está em jogo. Nação esta, que seguiu mantendo sua vocação agroexportadora (primária) e nos últimos dez anos se alinhou na construção do plano IIRSA – Iniciativa de Integração da Infraestrutura Regional Sul-americana (atual COSIPLAN). Este plano buscava maximizar a exploração dos nossos recursos naturais, acelerar o processo de abastecimento dos mercados internacionais com estes recursos e beneficiar empresas transnacionais.

Tal plano significou uma nova ofensiva em consonância com tratados de livre comércio estabelecidos entre os Estados Unidos e alguns países da região. Na tentativa de ampliação do modelo neoliberal na América do Sul, ainda na onda de governos progressistas e de centro-esquerda.

A crise econômica de 2008 criou grandes dificuldades para os EUA manterem a agenda internacional, que a partir da queda das Torres Gêmeas, passou a ter como principal objetivo a garantia da sua hegemonia global, o que é muito evidente nas várias agressivas intervenções impulsionadas pelo império. Há uma leitura clara por parte do imperialismo de que “onde o Brasil for a América Latina vai”. E neste sentido, como o nosso continente latino-americano é visto como uma reserva estratégica dos EUA (de recursos naturais, energéticos e políticos), os desdobramentos do cenário político brasileiro são de grande importância para Washington.

O golpe de 2016 não apenas desmontou os pequenos ganhos do período anterior como aprofundou o controle financeiro e internacional da economia nacional, em forma de compra de “ativos”. Ajuste que se impõe na cena a golpes de toga, com a Lava Jato alinhada com o imperialismo pela estratégia do lawfare. Cresce também o controle dos setores de infraestrutura, energias renováveis, serviço, saúde e educação por empresas norte-americanas e chinesas. No que diz respeito ao petróleo, 13 multinacionais já se apropriaram de 75% do pré-sal, com liderança da Shell e BP, cujas últimas rodadas de leilão ocorreram em outubro deste ano. Do ponto de vista político, a ação do imperialismo consiste em desorganizar qualquer possibilidade do cenário Brasileiro – ainda que sob um governo de uma centro-esquerda reformista – representar qualquer ameaça aos seus interesses em nível continental. É importante ter claro que o desenrolar da corrida eleitoral no Brasil terá claros desdobramentos sobre a crise do regime venezuelano. Pode ao fim desse processo ser efetiva a contribuição para a desestabilização política do país, ou mesmo a possibilidade de uma intervenção militar.

 

A nova DSN: os militares fazem política e ameaçam

Há de se ressaltar que há alguns anos, ainda dentro do governo petista, inaugurou-se uma nova Doutrina de Segurança Nacional com o general Etchegoyen nas forças armadas brasileiras. Doutrina que vê os grupos ligados ao narcotráfico, ONG’s de direitos humanos ou ambientais, órgãos governamentais de cunho “ideológico” e os movimentos sociais ligados a uma visão de esquerda como novos inimigos internos. Um dos elementos dessa doutrina é o esvaziamento do papel da universidade e da pesquisa, endurecimento no código penal, continuidade e ampliação do super-encarceramento e adoção de medidas de contraespionagem. A doutrina usa controles de meios de comunicação social, disseminação de boatos, desqualificação de acusadores e uso de documentos falsos. A promoção de greves, fechamento de vias e ocupação de terras e prédios e a luta por direitos sociais para minorias políticas passam a ser caracterizadas como “ações terroristas”.

Foi essa nova doutrina responsável pelo lobby de aprovação da lei antiterrorismo aprovada por Dilma. Seu objetivo se inscreve na criação de um novo pacto, uma “nova democracia”, onde os militares tenham um papel ativo nessa nova geopolítica do continente e na política nacional.

Para resumir. O “estado democrático de direito” montado em cima da exceção para as “classes perigosas” está em processo de reconfiguração como jogo de poder das classes dominantes (em alguns locais, narco-estado), e faz emergir do seu interior as razões de Estado e suas relações com os interesses do imperialismo. Os fatores de reação operam na conjuntura, como Estado policial. Um ajuste que corta tão fundo na carne do povo e faz explodir as ambições da classe capitalista e dos seus lacaios, cedo ou tarde, chama a segurança em seu favor e amplia o espaço da exceção para redefinir a norma do sistema.

 

A centro-esquerda aposta todas as suas fichas nas urnas

A esquerda e centro-esquerda brasileira apostam a sorte nas urnas como quem espera que a democracia burguesa venha em seu socorro, proteja seus direitos, limite o garrote e derrote o imperialismo. Enquanto o sistema levanta a alça de mira e veste a toga ou a farda para exercer o poder, sempre com apoio do governo norte-americano. Os movimentos de oposição pela esquerda surgidos depois do golpe jurídico-parlamentar e que tomaram as ruas infelizmente entram nessa lógica pragmática, de razão de Estado e governo, onde o inimigo da extrema-direita seria supostamente vencido pelas urnas e pelo voto.

A centro-esquerda se esforça para canalizar esses esforços em acúmulo eleitoral, gastando toda a sua energia com a disputa institucional e o jogo podre dos partidos eleitorais, em detrimento da luta de classes. A cena política brasileira está maculada pela fraude de uma representação que para os liberais burgueses sempre foi um mecanismo legitimador da usurpação das forças coletivas e dos bens comuns pela vontade poderosa de minorias. Mas sabemos que o sistema torce a constituição e derrete o estado de direito quando se trata de defender os interesses das suas classes dominantes.

Devemos nos esforçar para construir um trabalho prolongado que aponte os sindicatos, as organizações populares como a alternativa mais correta para o povo defender seus direitos e participar da vida política, aprofundando a democracia direta, repudiando a conciliação de classes e dando combate sem tréguas ao protofascismo.

 

O protofascismo como um super-dosagem do programa dos poderosos

Tal configuração do poder político também é ajudada por táticas de propaganda e ação direta de setores reacionários e grupos de filiação ideológica na extrema-direita, que em geral são respaldados pelos aparelhos jurídico-policiais. Um fator que ganha incidência nas ruas e que tudo sugere que crescerá, abrindo um espaço para seus agentes pressionarem a cena política nacional e se alinharem ao que está acontecendo em nível continental.

Não é só isso. Sintoniza-se também a frustração econômica, o fracasso de soluções políticas pela representação e a desestabilização de valores associados a posições de poder na família, cultura, educação. Uma produção subjetiva conservadora que tem nos evangélicos e sua base popular um vetor de capilarização. Tal nova direita transitou do discurso petista à radicalidade do discurso anti-político e “antissistema”, configurando-se como uma direita que não fala apenas para as elites, mas também aos setores populares e periféricos. Atuam no vácuo social deixado pela centro-esquerda, que se coloca apenas na defesa da democracia burguesa.

A figura desprezível de Bolsonaro insere-se nessa tentativa de aprofundamento da destruição dos direitos sociais e de violência patriarcal contra mulheres, LGBTs, indígenas, negros/as e quilombolas. Violências que se materializaram em diversos ataques pelo Brasil protagonizados por seus apoiadores, entre eles, o que resultou no brutal assassinato do Mestre Moa do Katendê, em Salvador. Longe de minimizar a barbárie que Bolsonaro representa é necessário inseri-lo dentro de uma lógica funcional da aplicação do ajuste, da recolonização imperialista do país num ritmo mais acelerado do que seria num governo de centro-esquerda.

 

As urnas não derrotarão o imperialismo, o ajuste fiscal e o protofascismo

O resultado das eleições, portanto, não resolve o complexo contexto colocado pela correlação de forças negativa para a classe trabalhadora. Todos os cenários são de aprofundamento da luta de classes e das opressões. O “voto útil” contra a chapa Bolsonaro faz no máximo uma prorrogação, levam a um complicadíssimo “terceiro turno” que não será decidido nas urnas. A luta é de longo prazo para construção de uma alternativa de classe e de massas que não se renda às razões de Estado, à governabilidade e aos acordos subordinados ao império. Mas que se constitua como força social capaz de derrotar a burguesia, o imperialismo e seus ataques.

Nossas bandeiras de classe precisam estar levantadas para cima neste momento de ataque protofascista e ultraliberal. Não podemos sucumbir ao pânico que desmobiliza e ao temor provocado pelas elites reacionárias. Nosso papel é resistir ativamente, reforçando a solidariedade de classe, garantir a luta nas ruas e a mobilização permanente dos/as de baixo!

 

Por isso defendemos:

– Unidade pelo antifascismo para além das urnas, nas bases e nas ruas. A luta é o que vai definir. A unidade se dará em atos, mobilizações contra os ataques neoliberais e a barbárie promovida por Bolsonaro e seus correligionários.

– Luta pela defesa dos direitos sociais. Luta contra as privatizações e os ataques aos de baixo. Luta contra os ataques a educação, reforma da previdência, luta contra o aumento do custo de vida, a criminalização dos movimentos sociais e o processo de genocídio do povo negro, periférico e indígena.

– Construção de uma greve geral contra o avanço do fascismo e os ataques aos direitos dos/as trabalhadores que é a agenda do imperialismo do próximo período, das elites empresariais e políticas independente das eleições.

 

Povo forte para barrar o fascismo!

Contra a barbárie neoliberal, luta e organização!

Eleição é Farsa

 

Texto retirado do jornal NO BATENTE #8

AS MUDANÇAS QUE QUEREMOS NÃO VIRÃO DAS URNAS!
Se a democracia representativa pudesse de fato mudar a vida do povo, ela seria proibida. A experiência de luta dos de baixo (pessoas trabalhadoras, desempregadas, sem terra, sem teto, pobres no geral) demonstra que as vias institucionais são insuficientes para promover as  transformações que necessitamos. Por isso, ao invés de discutir as candidaturas da democracia burguesa, propomos o exercício da Democracia Direta e a construção do Poder Popular. As eleições não visam o protagonismo da classe oprimida, tampouco uma transformação profunda na sociedade, já que não promovem a organização do povo e sua participação efetiva nos processos de decisão. É um sistema que busca permitir e legalizar privilégios, além de conservar o monopólio econômico e político dos ricos. Os candidatos eleitos, mesmo que haja diferenças entre eles, acabam não representando os interesses da população, mas sim da classe dominante. Ou seja, é um sistema que visa manter a ordem estabelecida e suas estruturas de dominação, criando a falsa sensação de que podemos decidir. No entanto, antes mesmo de ir às urnas, o resultado das eleições já foi decidido.

Para impedir que nossa situação piore ainda mais, temos apenas um caminho: a luta. Independente de quem esteja ocupando as cadeiras do governo, a exploração, a desigualdade , o desemprego , a criminalização dos movimentos sociais, a repressão, a destruição do meio ambiente, continuam. As eleições passam e os problemas só aumentam.

Os patrões, banqueiros e latifundiários não estão do nosso lado. Não à conciliação de classes! Não podemos deixar nossas revoltas adormecerem! Acreditamos na necessidade de mudanças profundas na sociedade. Portanto, para enfrentar a direita, as oligarquias e o imperialismo, temos que romper com a ilusão da conciliação de classes, propagandeada pelo PT e partidos coligados. As medidas tomadas durante seus governos não ameaçaram em nada a estrutura capitalista e não levaram o povo à emancipação – como jamais poderiam fazer. Os governos do PT, pelo contrário, dividiram e burocratizaram o movimento sindical aparelhando o seu programa partidário à CUT e sindicatos filiados; realizaram concessões e privatizações como as das usinas e distribuidoras de energia; ordenaram a ocupação da Favela da Maré pelas forças militares; deram carta branca para a perseguição de militantes e movimentos populares através da Lei Antiterrorismo. Ademais, não houve avanço considerável no âmbito da reforma agrária, Terras Indígenas e Quilombolas por conta de acordos firmados com a base parlamentar ruralista. Os massacres ocorridos no campo, contra o povo negro e povos  indígenas continuaram. É verdade que com seus programas de assistência e aumento de acesso ao mercado de consumo foi possível, para muitas pessoas oprimidas, obterem mudanças nas condições de vida. Por outro lado, os serviços públicos foram precarizados. O povo pôde comprar mais, no entanto suas condições de vida em termos de direitos sociais como saúde, transporte público , educação , continuaram muito ruins.

Fazer política além do voto!

O sistema representativo priva as pessoas de decidirem o rumo da sociedade por elas mesmas, pois o poder é posto na mão de um político. Este candidato, uma vez que é eleito, tem que dançar conforme a música escolhida pelos grandes poderes econômicos, políticos e ideológicos do país e mundo. Nós anarquistas entendemos que enquanto existir Estado e capitalismo haverá uma sociedade baseada na dominação de grande parte da população em nome da concentração de poder (político e econômico) nas mãos de poucos. A revolução social que almejamos é uma transformação profunda nas estruturas sociais, derrubando este sistema econômico e político a partir da formação e exercício de outros modos de organização social sem dominação. A neutralidade do Estado é uma farsa! Sua estrutura é destinada a manter o povo sempre oprimido. Nosso poder está na organização popular! Enquanto uns votam com os de cima, nós escolhemos lutar com os de baixo! Nossa participação é nas associações de bairro, nos sindicatos, nas escolas e universidades, nos assentamentos, nos territórios indígenas e terras quilombolas, nas greves, paralisações e piquetes, nas ruas. Não aceitamos passivamente a conciliação de classes e não nos pautamos pela disputa eleitoral, pois sabemos que deve haver coerência entre os fins que queremos atingir e os meios para chegar lá. Na construção de um povo forte lutamos no dia-a-dia por meio da Democracia Direta nas assembleias, buscando através da ação direta do povo organizado – manifestações, ocupações, bloqueios e etc . – as melhorias que necessitamos. Pelo respeito aos povos indígenas e quilombolas e pela preservação e valorização da cultura dos povos tradicionais! Contra as privatizações, terceirizações e a precarização das relações de trabalho! Pela função social do solo urbano e a desapropriação de propriedades, latifúndios e terras improdutivas para atender às necessidades dos sem terra e sem teto!

Nossas necessidades não cabem em suas urnas!

Construir o Poder Popular!

Façamos nós por nossas próprias mãos!